sábado, 30 de noviembre de 2013

Cera

...continuación de Bocado:

Me coloca cerca, apoyando la espalda contra la estructura, y comienza a atarme con bridas. Primero una mano, en una de las esquinas, en diagonal sobre mi.  Siento la presión de la brida en la muñeca. Me ata ahora la otra mano. Siento de nuevo la presión, cómo se incrusta en mi piel y por unos instantes tengo miedo. Pero esa sensación se disipa cuando después de preguntarme si me duele, me recuerda las palabras de seguridad y me avisa que tiene las tijeras a mano por si hiciera falta desatarme rápido. Nuevamente su control de la situación me alivia y, al mismo tiempo, me pone más nerviosa. ¿Qué me podría hacer que provocara que me tuviera que soltar con urgencia? Prefiero no pensarlo y centrarme en las sensaciones.


Continúa atándome las piernas. “separa las piernas” lo hago. “más…un poco más” le obedezco “así…bien, ahora, quieta”

Ya estoy totalmente atada, formando una x ante Él, de nuevo, disponible para ser usada, para ser su juguete, su mascota, su objeto de placer. A su merced y dispuesta para lo que Él quiera. Me recoloca el bocado y se da cuenta de que la lengua ya no la tengo pellizcada por los palos. Con tantas babas se me había ido resbalando, y yo la había sacado un poco para aliviar el dolor.

“vaya…haciendo trampas perra….” Dice muy serio.“no…se me salió” intento decir.
  

Me la vuelve a colocar, pero esta vez siento un dolor mucho más intenso en la lengua dolorida. Gimo de dolor, aguanto…y siento su mano en mi coño comprobando mi excitación. Siento mi propia humedad, juega conmigo, me toca a su antojo. Estruja mis pechos por dentro del corsé, tortura mis pezones. Gimo y expreso cada sensación.

Se separa de mí, no escucho nada. Estoy expectante…”separa las piernas más” lo hago…y escucho un “click” y luego otro. Me está fotografiando. Cómo me excita sentirme retratada así. Tener imágenes que puedan acompañar los recuerdos de estas sesiones.

De nuevo siento que está preparando algo. Intuyo una luz por la rendija de la parte inferior del antifaz. La vela….uff…me pone muy nerviosa pensar en el dolor que me pueda provocar. La lengua, que me duele cada vez más, se ha ido escapando del bocado, babeo…Ahora ya me duele la mandíbula al completo por la postura que me obliga a tener, como una auténtica yegua. Estoy a la espera de lo que pueda sentir. Me abre la cremallera del corsé casi por completo, haciendo que mis pechos se derramen de golpe. Estoy para Él.


Siento un halo de calor cerca. Debe ser la llama de la vela. De repente, siento una punzada de dolor en mi pecho. Contengo la respiración, me tenso, aguanto, y respiro. De nuevo otra vez. Duele más….gimo y aguanto. Zás! Otra….y otra…..y otra….Gimo, y resoplo, mi respiración se acelera. Siento toda una lluvia de cera sobre mis pechos. Todo me arde, me imagino llena de cera. “ahhh…” “buff…” casi no puedo más….no sé cuánto tiempo pasa, estoy en un limbo de dolor y placer, ausente del mundo….y de repente… cesa.

“lo has hecho muy bien, estoy muy orgulloso de ti”

Me quita el antifaz,“mírate”. Bajo la vista y veo mi pecho, las gotas de cera….es impactante; “Estás preciosa”, comienza a desatarme. Vuelvo poco a poco al presente, miro alrededor, me miro, le miro. Serio me va soltando poco a poco. Me acaricia con cariño. Me coge entre sus brazos. Y allí me refugio.


Moët.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado el final!!!
    Un Beso cielo y mis respetos a tu Señor.

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  2. la cera.da mucho juego

    Lastima que sea "tan sucia".........una vez acabada la sesion ¡¡¡¡

    Saludos
    j19

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