lunes, 2 de septiembre de 2013

Marcada

Me gusta ver las marcas que me deja mi Amo cuando vuelvo de estar con él. Como su firma en mi cuerpo. Como su sello.


Son casi como trofeos que me traigo de cada visita. Hacen que perduren los recuerdos un poco más y que me sienta como una yegua marcada por su Dueño. Me acompañan durante días. Al principio son imperceptibles, pero poco a poco según los recuerdos se van diluyendo, ellas se hacen más fuertes y más visibles.



Porque aunque le recuerdo….mucho…cada vez que las vuelvo a ver cuando me desvisto,  o cuando voy al ir al servicio a todo correr mientras estoy en el trabajo, las veo, las acaricio, y me vienen las imágenes de esos momentos a la cabeza como flashes. Imágenes que me provocan punzadas en el vientre, que provocan que algo se retuerza en mi interior. Sólo el recuerdo me transporta a ese instante de nuevo, bajo su dominación. y hacen que se me escape un gemido de placer Siento orgullo al poseerlas, por haber aguantado el dolor que me produjo Él al hacerlas, por el placer de su mirada.



Miro cada una y me evoca al instante exacto en el que me la hizo. El moratón del muslo, un arranque que le dio de pronto cuando se incorporó y se dirigió directo al muslo para dejar clavada su boca, arrancándome un pequeño grito mientras le intentaba retirar la cabeza al no poder aguantar más. El beso que vino después, cariñoso…


La marca del bocado de mi glúteo derecho, no puede negarse lo que la provocó. Casi circular, evidencia el mordisco. Más fuerte que la otra, con los dientes marcados con fuerza, con fiereza, con mucha pasión, con dominación.

Aunque por otra parte me “enfade” un poco con Él por dejarme unas marcas tan evidentes y que me suponga un verdadero problema evitar que alguien las vea, como mi marido o  mi familia en la playa. Sabe que me las vi muy mal  para tapar la marca del culo con el bikini. Creo que ponerme en esos aprietos además le encanta, que me suponga todo un reto añadido. Y es que tiene una mente muy retorcida, mi deseado y adorado Señor.


Besos, Moët

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