martes, 13 de agosto de 2013

Envío especial de Moët

Ayer mismo volví de ver a mi Señor Domine Craso, después de casi un mes sin haber estado con Él, con mi Dueño, con mi Amo... Fue un encuentro muy ansiado y deseado, que mi sumisa interior necesitaba tanto… como conté aquí en el último post. Pero no es de eso de lo que os quiero hablar ahora…sino del día en el que le hice. un envío muy especial. Un sobre dirigido a mi Señor, con una breve nota y mis braguitas usadas.

Recuerdo mi excitación el momento en el que salí corriendo del bar donde trabajo para cruzar la acera y echarlo al buzón. Nadie sospecharía de lo que iba dentro: las braguitas que Él, mi Amo me hizo meterme en el coño mientras me exhibía y me masturbaba para Él frente a la cámara. Llevando el collar y el corsé nuevo que compré el día que os contaba aquí.

Fue muy intenso…y terriblemente placentero...como siempre. Hizo que fuera exhibiéndome frente a la cámara, mientras él disfrutaba mirándome. Hace siempre que me sienta tan observada, que me costaba casi moverme, pero la excitación iba venciendo a la timidez según pasaban los minutos y me olvidaba de la cámara. Hacía que me tocara, que me frotara, hasta que me ordenó a ir metiendo las bragas dentro de mí, poco a poco, empujándolas con mis dedos, entrando en mi humedad. Me hacían daño, pero no pude parar, Él quería que siguiera a pesar de todo y así lo hice mientras seguía tocándome.

Me hacía decir frases que sentía, pero que me costaba decir aún. Pero al pronunciarlas me hacían escalar de forma casi descontrolada en una montaña rusa de excitación, y al repetir y repetir….me hicieron explotar, mientras no me quita un ojo de encima, con esa mirada seria y severa que me impone tanto.

“Soy tu perra y me gusta que me humilles”
“Soy tu perra y me gusta que me pegues”
“Soy tu perra y me gusta que me uses”

Pero a su vez, me encantaba ir viendo su excitación, como iba cayendo esa coraza de hombre impasible e inalterable que se limita a darme órdenes para ir cediendo al placer….hasta terminar explotando mientras veia mi cara de perra caliente, ardiendo, fuera de control y corriéndome a un palmo de la cámara.

Pero este no fue el primer envío especial que hice con braguitas usadas. El primero que hice, después de que ÉL hiciera que me masturbara en un baño publico de una clínica, fue un envío fallido que nunca llegó a su destino. Pero esa historia deberá espera a otro momento…

Besos, Moët.

2 comentarios:

  1. Excitantes experiencias las que experimentas con tu Señor, ojalá se intensifiquen cada dia más. ainssss, esa sumisa interior luchando por ser esa perra humillada....
    Precioso tu blog cielo, un placer estar compartiendolo.

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  2. Muchísimas gracias a ti por tus palabras, espero que así sea, y se intensifiquen mas y mas...gracias por compartir, saludos para M.Valmont.

    Besos Moët

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