domingo, 9 de junio de 2013

El Regalo

Con el pintalabios rojo empezó a dibujar en mi pecho las palabras “puta” y las iniciales "DC” Me colocó frente al espejo que había detrás de una silla para que me viera bien. – ¿Qué ves? – una puta…-¿una puta cualquiera? – No…tu puta – Fíjate qué cara de zorra tienes…Sabe usar las palabras y no deja de sorprenderme su efecto en mi. Me agarra del pelo fuerte obligándome a mirar.Repentinamente me empuja hacia la silla con tal fuerza que estoy a punto de caer, y..., y a duras penas me apoyo en los reposabrazos.. 

 Estoy inclinada, noto como mi pelo, mi cabeza, roza contra el asiento. Mis piernas estiradas, el culo en pompa. Me siento totalmente expuesta, indefensa y al estar así doblada, la presión del corsé me impide casi respirar. Empieza a tocarme con la mano mi coño húmedo, metiendo sus dedos con fuerza, sin mesura, haciendome estremecer. Entra y sale de mí a su antojo, rodeando mi culo. Siento la untuosidad del lubricante sin dejar de sentirle por todos mis agujeros. Y entonces, percibo que hay algo más que sus dedos, un consolador, es pequeño, se desliza por todos los recovecos, me está molestando, presiento lo que va a pasar, no puedo evitar cierta incomodidad... 

Y entra en mi culo y, tras los primeros instantes de molestias, sale y entra, entra y sale, y agradezco cada penetración….cada caricia sin miramientos. Me voy deslizando, me estremezco y las piernas no me aguantan. Me levanta el culo con violencia y una mano en mi espalda me impide moverme. Sigue jugando conmigo…no sé lo que vendrá a continuación Me tira del pelo bruscamente haciendo que levante la cabeza y me mire en el espejo, viéndome a mí misma en esa postura, victima de sus manos, sucumbiendo al placer, a éste tipo de placer… Está siendo todo tan intenso que no se cuanto tiempo más podré aguantar. 

Me agarra llevándome hasta la otra habitación y me hace liberarme del corsé. Se tumba para darle un masaje. Agradezco este leve y relajante descanso después de la intensidad de todo lo anterior. 

 Tras esos minutos de pausa, me coloca nuevamente el antifaz y me lleva de nuevo a la otra habitación.  ¿Es el cuarto del dolor? No, el cuarto de ese nombre queda para las que, siendo menos afortunadas, tienen que conformarse con fantasear. Yo tengo suerte. Tengo un Domine real y en su casa prepara para mi, lo estoy comprobando esta noche, una Habitación para El Placer.

Doy, a ciegas, unos pasos.No sé lo que me espera…y eso me pone terriblemente nerviosa y excitada, pero confío en él. Entro en la habitación de su mano, intuyo la luz y siento algo caer, un golpe sordo. Me lleva hacia la cama y me sienta en el filo de un somier sin colchón. Con mucho cariño me va colocando en el somier, haciendo que me tumbe en el centro, suavemente, poco a poco voy situándome como él me dice. Sé que a continuación me atará, los nervios me invaden, pero no puedo evitar desearlo y asustarme al mismo tiempo. Le siento caminar alrededor de la cama, me coge una mano atándomela, después la otra, bien estirada. Los tobillos separando bien las piernas, hasta dejarme bien atada, expuesta, disponible, desnuda, indefensa, para él. - ¿Estás bien?- Si…- 

Mis extremidades están sujetas con bridas. Como un animal, como una cosa, como una mercancia dispuesta para ser usada. 

Se me acelera la respiración, es una situación totalmente nueva, no como los jueguecitos de alcoba con mi marido, jugando a atarnos con inocentes pañuelos. Sé que puede hacer lo que quiera conmigo, que no podré moverme ni defenderme, haga lo que haga…..y la mezcla de sensaciones que me invaden es indescriptible. Un ligero olor me dice que ha encendido una vela. Comienza a jugar con ella sobre mi, creo notar el calor, la acerca a mi coño, rozándome con ella, noto algo…¡la ha metido dentro! Y está encendida por el otro extremo…. Recientemente ha sido mi cumpleaños y escucho su voz cantando una canción infantil. Yo soy la tarta. 

Saca la vela de mi sexo húmedo, sigue jugando con ella….y de repente siento una punzada de dolor en el vientre, un calor muy intenso en un punto muy localizada, que va desapareciendo muy poco a poco. De repente, otra punzada en otro lugar, dolor…calma, y otra más….Así varias seguidas, entre la tripa y los pechos, siento el dolor, y como éste desaparece, mas despacio de lo que pensaba. No puedo evitar moverme, intentar huir del dolor, respiro muy rápido, casi boqueando, miles de sensaciones se agolpan a la vez, dolor, calma, alivio, dolor, excitación, y calma de nuevo. 

No oigo nada, no veo nada….solo siento. -Estas bien?- No contesto inmediatamente porque por primera vez no sé si estoy bien. No estoy segura de poder continuar con el mismo juego, no sé si estoy bien, mis dientes castañean y no puedo evitar que mi cuerpo tiemble. Mi cuerpo se ha rebelado a mi alma.

Ante la falta de respuesta comienza a desatarme, yo no era consciente de que llevaba un rato preguntándomelo, sólo lo oí la última vez. Me suelta poco a poco, y siento el alivio en las piernas y los brazos que se me han quedado entumecidos. Con suavidad me sostiene y me ayuda a incorporarme despacio. Me ayuda a juntar de nuevo las piernas, que se me han quedado agarrotadas, a sentarme de nuevo en el borde del somier. Me quita el antifaz, veo las huellas de la cera sobre la piel – Estás bellísima – y siento el orgullo de tenerlas. 

Aún estoy digiriendo las sensaciones cuando me lleva despacio al salón. Es hora de descorchar la botella de la que mi Amo tomó mi nombre. Con ella y unas fresas, desnudos, reposamos, descansamos y charlamos…Estoy muy cómoda, en paz después de la tempestad de sensaciones. Me mira, y sonriendo suavemente me susurra: Ha llegado la hora de tu regalo:



2 comentarios:

  1. es increible, las sensaciones que se desatan cuando se pierde el sentido de la vista, y la imaginacion toma el mando.....
    Una simple vela, desata mil y una sensaciones, que
    la proxima vez, te haran gozar mas.....ymas....

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  2. increíble, buen regalo... me voy a dormir bastante desestresado. jaja

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