domingo, 28 de abril de 2013

Cuando las cosas se tuercen...

…se tuercen de verdad. Empecé el día bien temprano, con muchos nervios por que todo saliera bien en una visita relámpago a mi Señor, un viaje de mas de una hora y media de ida y otro tanto de vuelta, para estar con Él otra escasa hora y media. También con mucha excitación por lo que pasaría allí durante la visita y la breve sesión.


Ducha rápida, ropa interior negra, pantalones, camisa roja -como si de una Caperucita se tratara- y zapatos de tacón negros. Fue saliendo todo bien, después de unas gestiones salí a la hora prevista y me puse en carretera….y todo iba bien…..demasiado bien,…hasta que las cosas se torcieron. Coche averiado, planes frustrados.
Ya en el trabajo, con la sensación de haberme quedado con las ganas y el nivel de excitación todavía alto a pesar de los imprevistos, y aún con la camisa roja le daba vueltas a la mala suerte que había tenido, precisamente en camino a verle a EL y entonces... fui al servicio y lo entendí todo. La culpa de todo la tuvieron…mis bragas, ¡las llevaba del revés! Eso lo explicaba todo. Y…para ilustrárselo a mi Señor, qué mejor manera que una foto...
Pero como de costumbre, el quiso más.
Entendió la razón de mi mala suerte y no tardó en ordenarme que me las pusiera bien... eso sí...quería que jugase con la cámara en el proceso y así nació la "Serie Roja nº 1" unas fotos que, en breve, pegaré en este mismo cuaderno.
Hasta entonces... aquí sigo...esperando, ansiosa....el siguiente encuentro....sin imprevistos...
Moët.
P.S. Mi Señor me contó que esa misma mañana había visto una monja pasar frente a su casa. Otro mal augurio.

1 comentario:

  1. No sabía que las bragas del revés, provocaban mala suerte...

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